Fontedoso Carrefour El Bulevar de Ávila - Aurteneche Maquinaria Araba
14/04/2012
Cuando parecía que la victoria se iba a decantar por el bando visitante, apareció Sergio Llorente con una canasta frente al aro del Aurteneche Maquinara Araba apenas dos segundos para el final y devolvió al Fontedoso Carrefour El Bulevar el electrónico favorable con el que había marchado la mayor parte del encuentro, bien es verdad que con escasas ventajas, en un partido tedioso cuyos bajos guarismos de anotación lo dicen todo.

Los dos conjuntos obsequiaron a los aficionados la peor versión de sí mismos. Juego deslavazado, sin apenas circulación de balón, defensas volátiles y desacierto en el tiro. El Aurteneche no aprovechó la ocasión para llevarse el triunfo que le hubiera dado el factor cancha en los play-off de ascenso a LEB Plata, a los que el Fontedoso podría llegar hasta como quinto clasificado –ahora es sexto– siempre que gane a domicilio al Aguas Sousas Ourense, que ya tiene certificada la segunda plaza de la tabla.
Ninguno de los dos equipos estuvo enchufado en el choque, con demasiados errores que condenaron al público a ver como pasaban los minutos sin que el marcador se moviera. Ninguno de los contendientes llegó a los cincuenta puntos y la valoración final obtenida por el cuadro vitoriano es para nota, pero nota negativa: tan sólo 18 puntos, que no explican como ha podido llegar a ser el campeón de la Copa Adecco Plata, con derrotas de forma seguida en las cuatro últimas jornadas. Desde luego que será un partido para olvidar aunque fácil de recordar por lo poquísimo que se ofreció a la afición.

En el bando local no estuvo ni siquiera convocado Cheick Sekou, castigado por su técnico ante la falta de actitud en las últimas semanas del guineano. En el bando visitante, no vimos nada del MVP de la categoría, Albert Ausina, que se cargó pronto con tres personales. Casi la mitad de los puntos los anotó el exterior Álex Arcelus, el mejor jugador del partido, mientras que en el conjunto verderón –donde reaparecía Adrián Casas tras su lesión– el más destacado fue el pívot Ondrej Kokout por su capacidad en el rebote defensivo.

El primer cuarto iba a marcar el ritmo lento y espeso que iba a reinar a lo largo de los cuarenta minutos de juego. Los jugadores salieron a la cancha sin el ardor juvenil propio de estar ya clasificados para el play-off. Los minutos pasaban y el luminoso no se desesperezaba, sin ofrecerse un gran rendimiento en ambos lados de la pista, más preocupados los equipos de protegerse que de arrear unos puntos al rival. Eran incapaces de cerrar con éxito una jugada y conseguían finalizar el asalto inicial con un bochornoso empate a nueve puntos.

El comienzo del segundo cuarto iba a mantener el guión de la noche. El Fontedoso pudo romper el partido pero cada intentona era frenada con el desacierto. Los ataques se sentían incapaces de culminar dentro de la canasta contraria, si bien el movimiento fue mayor que en el primer cuarto. Se llegaba al ecuador del choque con un 28-23, que dejaba el resultado final en el aire.

Tras la salida de vestuarios, cualquiera de los dos equipos podía haber pegado un estirón en el marcador, pero se quedó en mera quimera después de un movimiento inusual en los primeros instantes del conjunto verderón que llegó a tener ocho puntos de ventaja (33-25). Los chispazos de inspiración no existían para que alguno comandara con autoridad el electrónico, si bien los de Ávila iban siempre por delante, tan sólo con dos puntos (39-37) a la conclusión del tercer cuarto.
En la mente de los jugadores tenía que haber resonado una voz que les repitiera una y otra vez que no lo estaban haciendo bien. Y de los últimos diez minutos pasaron cinco sin que las redes de las canastas vieran entrar un balón, con el aro que parecía empequeñecerse en cada ataque. Era un campo abonado a un gran número de imprecisiones, con los protagonistas incapaces de realizar una buena selección de tiro, lo que condenaba al hastío al respetable.

A falta de dos minutos para la conclusión, el Aurteneche lograba ponerse por delante gracias a un mate del desaparecido Ausina. Con 46-47 se llegaba a los últimos segundos. Un lanzamiento infructuoso de Thompson fue capturado por el Fontedoso y la rápida jugada de ataque la concluyó con éxito Llorente para colocar de nuevo a su equipo por delante (48-47). A menos de dos segundos para la conclusión, el balón era para el conjunto vitoriano y Ausina debajo de la canasta no acertó a anotar antes de que sonase la bocina.
Estadistica del partido